La investigación descarta margen de reacción del maquinista en el choque ferroviario de Adamuz
La rotura de la vía se produjo antes del paso del tren Iryo y dejó sin margen de reacción al Alvia, en un siniestro que reabre el debate sobre la seguridad
La fractura de un carril de alta velocidad se consolida como la principal hipótesis en el origen del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), el más grave registrado en la red de alta velocidad española, con 45 víctimas mortales tras la colisión entre un tren Iryo y un Alvia que circulaban en sentidos opuestos.
Así lo apuntan las primeras conclusiones de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que analiza tanto el estado de la infraestructura como lo ocurrido en los momentos previos al descarrilamiento. Los investigadores consideran que la rotura de la vía se produjo antes del paso del tren Iryo, lo que habría provocado el descarrilamiento inicial y, pocos segundos después, el choque frontal.
Uno de los elementos clave para sustentar esta hipótesis son las muescas localizadas en las ruedas de varios coches del tren Iryo. La inspección técnica ha detectado marcas en la banda de rodadura del lado derecho de los coches 2, 3, 4 y 5, concretamente en las ruedas correspondientes a los ejes impares.
Según la CIAF, este patrón es coherente con que la primera rueda de cada bogie impactara contra la cabeza del carril fracturado, mientras que la segunda no llegó a hacerlo. A velocidades cercanas a los 200 km/h, el intervalo entre el paso de una rueda y la siguiente fue de apenas tres centésimas de segundo, un tiempo insuficiente para que el carril recuperase su posición tras el primer impacto.
En el caso del coche 5, las muescas presentan un patrón distinto: la marca aparece en la zona exterior de la rueda, lo que sugiere que el carril ya se estaba volcando hacia el exterior en ese momento. Esta circunstancia habría provocado la pérdida total de continuidad en la rodadura, causando el descarrilamiento definitivo del siguiente coche.
Otro dato relevante del informe es el tiempo real transcurrido entre el descarrilamiento y el choque. Las nuevas estimaciones reducen ese margen a menos de nueve segundos, frente a los veinte que se manejaron inicialmente. Este intervalo hizo imposible que el maquinista del Alvia pudiera detener el tren a tiempo, descartando cualquier capacidad real de reacción.
La Guardia Civil ha respaldado estas conclusiones preliminares tras finalizar la inspección del lugar del siniestro, un trabajo que ha incluido más de 2.500 fotografías aéreas y terrestres incorporadas ya al atestado judicial.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado que entre las posibles causas de la fractura se encuentra un defecto de fabricación del carril, aunque ha subrayado que será el análisis de laboratorio el que confirme o descarte definitivamente esta hipótesis.
Huelga y más restricciones de velocidad
El accidente de Adamuz, junto con otro siniestro mortal ocurrido días después en Barcelona, ha generado una fuerte reacción sindical. El sindicato de maquinistas Semaf ha convocado una huelga de tres días en febrero, denunciando un deterioro de los estándares de seguridad ferroviaria. A esta protesta se ha sumado CGT, que reclama un cambio inmediato del modelo de gestión.
En paralelo, los maquinistas han comunicado decenas de incidencias en distintos corredores ferroviarios, lo que ha llevado a Adif a imponer limitaciones temporales de velocidad en varios tramos de la red. El gestor ferroviario asegura que este tipo de restricciones son habituales —unas cuatro por semana antes del accidente— y defiende que los protocolos actuales garantizan un riesgo mínimo.
Para el ministro, el aumento de alertas responde a un clima de "zozobra y psicosis" tras los últimos accidentes, aunque insiste en que la seguridad del sistema ferroviario español sigue estando respaldada por múltiples controles.
La investigación continúa y sus conclusiones finales serán determinantes para depurar responsabilidades y revisar, si fuera necesario, los actuales mecanismos de mantenimiento y supervisión de la red de alta velocidad.












